20-21 JUNIO, LORQUI, MURCIA
Un nombre: KULA SHAKER. Reyes indiscutibles de la primera edición del MURCIASOUND, autores de uno de los mejores conciertos que éste cronista haya visto en su vida, poseedores del halo que distingue a las grandes bandas de rock ´roll de todos los tiempos. Pertenecientes a la tradición clásica de las míticas bandas británicas de rock setentero. Capacitados para transitar con espectacular acierto el garaje, psicodelia, rock, pop y otras músicas plenas de pasión y fuerza en cantidades ingentes. Pegada, matiz, carisma. High Class. Sólo por oír su versión de Hush (que empequeñece a la original de Deep Purple). el festival al completo mereció la pena.
El resto de bandas quedaron borradas de un plumazo por la exhibición de los británicos. Aún así, TRIANGULO DE AMOR BIZARRO ofrecieron un concierto de noisepunk salvaje, a tope de ruido blanco, guitarreo tremendista y caos sónico capacitado para golpearte en el sistema nervioso y excitarte a tope. Lo confieso: me gustaron mucho LOVE OF LESBIAN, cuyo show sólo puede ser denominado cómo inteligente, plagado de grandes canciones pop -Cómo me amo elevó la temperatura al rojo vivo- y un fantástico final en el que medio grupo hacía la conga con la mitad de la audiencia mientras el resto cantaban a capella con la audiencia restante. Geniales. El tercer concierto de nivel corrió a cargo de los franceses THE TEENAGERS, que nos lo hicieron pasar bomba con su desenfadado poprock, del todo intrascendente y olvidable, pero ideal para bailar de madrugada. Ojo a los pelos de su guitarrista.
En la zona templada quedaron DELOREAN, que no lograron conectar con el escaso público presente. Su habitual exhibición de rock bailable brilló por la falta de convicción a la hora de atacar un cancionero que sonó totalmente carente de pegada. HIDROGENESSE hicieron lo que se esperaba de ellos: aparecer con unas pintas delirantes y desgranar una música harto extraña, que podría definirse cómo cabaret electrónico petardo. Al público pareció gustarle mucho. GRUPO DE EXPERTOS SOL Y NIEVE se dejaron en Granada los matices de americana, con lo que pierden gran parte de su atractivo. Tampoco les acompañó el sonido, la verdad. LORI MEYERS hicieron lo de siempre: pop bien enhebrado, con bonitas armonías vocales y contados pisotones al acelerador. Solventes, y con dos baterías como sorpresa.
Merecedores de bajar a segunda división ya mismo son los pesadísimos THE 1990´S, cuyo infumable ladrillo vía rock ´n roll de ahora y siemore mal ejecutado no puede justificarse con actuar detrás de Kula Shaker. Un auténtico sopor. Los PSYCHEDELIC FURS arrasaron entre los nostálgicos, pero a mí me aburrieron terriblemente. Tristemente su música ha envejecido bastante mal, y su interpretación no ayudó en absoluto. Temas cómo Into you like a train (que abrió el concierto) sonaron totalmente pinchados y carentes de espíritu, por no hablar de la horrorosa Heaven. Eso sí, el riff de Pretty in pink sigue sonando a gloria, y en algunos momentos (Sister Europe) lograron recordarnos aquel pedazo de grupo que arrasaba en 1985. Lo lamento, pero no me sumergí en el tunel del tiempo.
No tengo nada que decir sobre LA CASA AZUL, cómo siempre. Excepto que nunca deja de sorprenderme su presencia en festivales de rock. Directamente al apartado moñas insufribles. THE SCHOOL me dejaron frío: debe haber dos mil grupos en España infinitamente más interesantes, pero está de moda ser sueco.
El apartado organizativo estuvo a nivel, teniendo en cuenta que era la primera edición. El espacio, idóneo: cèsped en buenas condiciones, frente a los usuales pedregales que tenemos que soportar por ahí. Esperemos que éso sirva para justificar el soberano batacazo a nivel de asistencia, de lo más flojo que recuerdo. A ver que pasa el año que viene.


