19 junio, sala Heineken, Madrid
Los norteamericanos Ministry desataron las siete plagas en la sala Heineken de Madrid con su zurullo sónico de trash metal y las proclamas antibush. Muy alejados del sonido industrial que cabía esperar se acercaron más a propuestas como las de Slayer. Aún así el público congregado bailó como poseído por el espíritu del metal y los riffs imposibles de Sin Quirin y Tommy Victor, mientras los teclados de John Bechdel quedaron en segundo plano, completamente eclipsados por el muro sónico levantado por Tony Campos al bajo y Aaron Rossi a los parches.
Mientras, el espectáculo se centraba en el showman Al Jourgensen que se desgañitó durante una hora y cuarto y se hinchó a poner cuernos y posar para las cámaras y móviles de heavys y bakalas.
Con un repertorio propio del iPod de Satanás se despacharon bien a gusto temas como Señor Peligro, Jesus built my hotrod, Bad blood, Breathe, Just one fix o N.W.O., mientras iban soltando perlas de su último trabajo The Last Sucker.
Texto & fotos: GómeZ


