5 JULIO 08, ROQUETAS DE MAR, ALMERIA
Cuarto año de vida del festival almeriense de música pop independiente, Pulpop, que ha reunido en su cartel a grandes personalidades del panorama actual. Totalmente gratuito, organizado por la productora Cuatro Rosas, Universo Pop, uno de los mejores gabinetes de prensa del país, y el Ayuntamiento de Roquetas de Mar (Almería) con la colaboración de la Junta de Andalucía, este espectáculo tiene posibilidades de convertirse en un referente para los buenos aficionados a la música, fundamentalmente por su empeño en compaginar grandes nombres de la escena nacional con grupos locales y pequeñas bandas que buscan expandir su fama adquirida en sus provincias a nivel nacional. Una fórmula que está funcionando y haciendo crecer al festival, basta comparar el nivel de asistencia de este año con el del pasado, consecuencia lógica de hacer las cosas bien.
De nuevo, el cartel era de los más atractivo: promesas como Layabouts, músicos consagrados de la tierra (Profesor Popsnuggle), un toque internacional de la mano de Graham Day & The Gaolers, la clase del power pop de Niños Mutantes y los esperadísimos y aclamados Lori Meyers.
Los primeros en hacer el paseíllo por el escenario montado en la plaza de toros de Roquetas de Mar fueron los almerienses Profesor Popsnuggle. Diez años danzando por Almería y ganando premios por España debido su sentido del humor, su espíritu punk-ye-ye, su dominio de las melodías y actitudes más poperas y esa mezcla sui generis de lo sesentero con los años ochenta los han convertido en el referente musical de Almería, aunque su vocalista y compositor, Germán Maqueda, diga que "sólo somos un grupo con suerte".
Pocas personas (aunque podrían ser muchas, en comparación con los primerizos del año pasado) los recibieron al abrirse las puertas. Una posición injusta para la calidad que puede demostrar este grupo que nos enseñó temas del último disco, "El final de las colonias africanas", con alguna perla ("Impopular") del anterior, "El Turismo" (2004). Destacó "Me da igual", tema que ya ha sido calificado por insignes críticos como "el Santo Grial ye-ye".
Una actuación efectista que sirvió como punto de partida para el gran festival que nos esperaba, con el único handicap de ser las canciones de los almerienses desconocidas para el público por estar el nuevo disco sin publicar, pero, por lo que pudimos escuchar, el disco promete no sólo la calidad a la que nos acostumbró el primer álbum, sino también algo más de variedad, pero respetando siempre el espíritu retro que tan bien encarnan estos fans de los Beach Boys (de los que siempre están descubriendo algo nuevo) y de las bandas sonoras de Antón García Abril. Dentro de dos viernes podremos comprobar mejor el buen punto en que se encuentra la banda almeriense en el pub Madchester de la Capital.
Tras un breve receso, les tocó saltar al ruedo a los cañeros Layabouts, que nos ofrecieron justo lo que esperábamos: mucha energía y guitarreo del bueno. Si los oyentes de Disco Grande, el programa de Julio Ruiz en Radio 3, los eligieron como mejor grupo maquetero de 2006, está claro que no podían equivocarse. Estos jóvenes madrileños tienen mucho futuro, independientemente de que sea cantando en inglés (lengua que ahora utilizan) o en castellano; singles como el himno "Fine for me" o la garagera "Got you" son prueba del talento de este quintento.
Su salida del escenario sirvió para dar paso a la veteranía del rock clásico, uniformado y whiskero de los británicos Graham Day & The Gaolers, grupo que tiene sus antecedentes en formaciones míticas como The Prime Movers, Planet and The SolarFlares, Thee Mighty Caesars, The Buff Medways o The Gift Horses. En el maginfico y sesentero concierto que ofrecieron estuvieron presentando el EP que tienen en el mercado así como adelantando su nuevo trabajo que saldrá para octubre con la discográfica inglesa Damaged Goods.
¿Internet es el Diablo? Fue uno de los temas estrella en las ruedas de prensa, entre actuaciones, en corrillos a pie de escenario y comentarios al lado de la barra. Los grupos consagrados no dudaban en despotricar e incluso ridiculizar a los usuarios de mulas y demás granjas de la red, mientras que jóvenes como Layabouts lo veían como un medio poderosísimo para salir adelante en el mundo de la música. Estos son los hechos. Saquen ustedes sus propias consecuencias.
El ambiente ya estaba lo suficientemente caldeado como para que apareciera el plato fuerte de la noche, los granadinos, con nuevo disco bajo el brazo, Lori Meyers, quienes habían atraído a la mayoría del público que acudió al festival. Recién llegados del onubense Jamonpop, nos ofrecieron un concierto grandioso ante un público totalmente entregado y entusiasmado que disfrutó en grande del talento y las ganas que los Lori ponen sobre el escenario. En la rueda de prensa nos dijeron que el directo en la música lo era todo y nos lo demostraron con creces, logrando convencer a los que les parecía que este disco no era tan bueno como los anteriores y descubriendo a los nuevos conversos la grandeza de sus anteriores composiciones, las que, por cierto, resultan revitalizadas y puestas en concordancia con las del nuevo disco haciéndolas ganar más enteros. Lo que resulta natural en un grupo que tiene una auténtica colección de himnos en su discografía y que hace del directo su auténtica bandera, ofreciendo un espectáculo de una solidez envidiable. A saber cómo quedarán las nuevas canciones conforme vayan sacando próximos discos, porque la nueva dimensión que han dado a "Tokio ya no nos quiere", "Dilema" o "Viaje de Estudios" es sencillamente espectacular.
Un grupo que aún busca configurar plenamente su sonido característico, al margen de comparaciones con Los Planetas (ya Noni nos advirtió que él trata de vocalizar, no como J), Los Brincos, o tantas otras que se han hecho.
Por supuesto, no faltó un repaso bastante completo por su último disco que como han dejado demostrado está más orientado para el directo que como simple disco de estudio, cosa que los que encontramos el verdadero sentido de la música en su expresión en vivo agradecemos encarecidamente. Así, fueron desfilando temas como "La Búsqueda del Rol", "Luces de Neón", "Alta Fidelidad" o "Luciérnagas y Mariposas", cuyos explosivos estribillos hicieron vibrar al público; o como "Sin Compasión" y "Transiberiano", con esas letras más curradas.
En fin, un concierto que hizo disfrutar al publico de todas las edades que concurrió al concierto, desde el de mayor hasta al más joven, como el niño que, acompañando a la expedición de los de Loja, saltó al escenario de la mano del frotman del grupo, Noni, para cantar con ellos y echarse unos bailes, como podemos ver al lado de estas líneas.
Para finalizar con la tanda de conciertos del festival, ante la caída del cartel de los catalanes Dorian, se contó con los experimentados Niños Mutantes. Los también granadinos tenían difícil quitar de las mentes del público durante su actuación el buen sabor de boca que había dejado la magnífica actuación que nos habían dado Noni y compañía. Sin embargo, Niños, conscientes de ello, dieron un enorme recital y, como es costumbre en ellos, no faltaron sus temas clásicos como "Veneno-Polen", uno de sus primeros éxitos que ha mejorado con el tiempo increíblemente, "Elévame", que abría su segundo largo "Otoño en Agosto", así como otras composiciones como "Ítaca" o "Florecer".
Por supuesto, también hubo tiempo para presentarnos su nuevo álbum, "Todo es el momento" (2008), con temas destacados como "No sabes estar bien" o "Te favorece tanto estar callada". Aunque quizá uno de los momentos más emotivos para el público fue el de las dispares versiones: el clásico "Where is my mind?" de Pixies, toda una referencia para los granadinos desde sus comienzos, y la sorprendente "Como yo te amo", que popularizó en su día el genial artista Raphael, en una muestra de la apertura de miras de este magnífico grupo; por otra parte, ya explicitada en su álbum "Grandes Éxitos de Otros", del que, junto a la canción del Niño de Linares, también recuperaron su espectacular versión de "Electricistas" (Fangoria), haciendo gala de su capacidad para tomar canciones de otros, hacerlas propias respetando su esencia y llevarlas a un distinto nivel.


