10 JULIO 08, EL SOL, MADRID.
No es fácil llegar del concierto de los B-52´S y orientarte en un barrio sónico completamente distinto.Esta zona de la infinita ciudad rock ´n roll se ubicaba en la sala madrileña El Sol, repleto hasta la bandera para presenciar el retorno a los escenarios españoles de los HOODOO GURUS, mito dónde los haya del rock de guitarras australiano. Un tanto desorientados parecieron también los Gurus en el inicio del concierto, que no arrancaba con la fuerza idónea, pero fué atacar In the middle of the land y encontrar la ruta adecuada, poniendo patas arriba a un respetable que ya no paró quieto ni un segundo.
Para la ocasión, los australianos montaron un setlist que iba de viaje por todos sus discos, con lo que ello supone a nivel estilístico en una carrera que alcanza los 20 años: rock ´n roll salvaje, metal, high energy, blues, y hasta éso que hoy en día llaman americana. La faceta más redonda fué -cómo no- la del guitarreo inmisericorde, a tope de furia, distorsión y feedback, entre el alborozo de un público que deseaba que le machacaran los oídos. Los sonidos cafres de los usuarios de las 6 cuerdas se vieron complementados por una sección rítmica que soportaba el aluvión, más unos coros cómo pedradas que el respetable secundó sin parar. Claro que el ambiente de adoración al culto gurú facilitó enormemente la tarea: las ovaciones se sucedieron sin parar, pese a que en alguna -contada- ocasión los resultados de la excursión no fueran los más apetecibles, debido al bajo volumen de la sala, que no le hacía justicia al huracán escénico.
Ovación y vuelta al ruedo para los australianos, que salieron para atacar un bis que sonó crudo cómo un filete de ternera puesto en el ojo de un bronquista de Perth, después de una noche de borrachera en algún tugurio maloliente. A casa contentos y felices. Rock ´n roll.


