CONDUCIENDO


Estoy rayado. Tengo los cables pelados. Hoy hemos alcanzado los 44 grados. Estoy en casa y la sola idea de bajar a la ciudad de Murcia a sufrir las imposibles temperaturas subsaharianas imperantes me pone los pelos de punta. No puedo leer. No puedo pensar en nada positivo, aparte de en mí mismo repartiendo ruido. Sin embargo, éste recuerdo es fugaz, se esfuma demasiado rápido.

Así que me monto en el coche. Bajo la capota y me lanzo a subir el Puerto de la Cadena a 150 por hora. En los altavoces atruena Trompe le Monde de los Pixies, un disco largamente olvidado que me ha dado por oír ultimamente. El Puerto de la Cadena es una subida de unos cuántos kilómetros con una pendiente no muy acusada, pero plagadito de curvas cerradas, eso sí, con 4 carriles de diámetro. Conduzco un bicho descapotable impulsado por un motor de 150 caballos y 2.0 litros. No tengo la menor idea de que significan exactamente esos datos, pero lo que si sé es que el coche es una auténtica bala, y que Subir lanzado sin capota el susodicho puerto es una experiencia cañón:el aire entra a lo bestia y pegas las curvas con una potencia extrema. De hecho, haces aquello que parece tan de película: bailar entre el resto de coches. Adelantas por la izquierda, por el centro y por la derecha, todo ello mientras el sonido alcanza tal volumen que parece oscilar, en medio de la ventolera y la velocidad.

Después de coronar el puerto se abre una bajada de un par de kilómetros. Relajo el pié del acelerador. 140, 130, 120. Un poco más allá se abre el desvío a San Javier, un pequeño puerto costero a unos 50 kms. Una vez tomada la salida te metes en una recta que alcanza los 25 kms. de extensión sin modificarse un pelo. Hay dos carriles y poco tráfico; me paso a la izquierda, y en los altavoces suena Nick Cave. Nick Cave siempre ha acompañado mis historias sentimentales, vaya usted a saber por qué. Cómo me parece que Henry Lee no es el tema más adecuado para el momento avanzo una pista, y empieza a sonar City Of Refuge, capacitado para traerme múltiples recuerdos a la cabeza. Me quedo pensando en que ultimamente he transitado mucho esta autovía, después de años de ignorar estas playas. El motivo, naturalmente, es una mujer, aunque también podría decir que son dos. Vale, son dos. Me cabreo considerablemente. Subo aún más el volumen y piso a fondo. !40, 160, 170, 180, 190 kilometros por hora. Aún queda recorrido de pedal de sobra. Podría ponerme a 220 con facilidad.

Un inciso. Hablemos de conducir a 190 kms de velocidad sin capota, que de mujeres no pienso decir ni una palabra. 190 kms. por hora. No durante un segundo, ni cinco. Hablo de quedarte clavado en esa velocidad. Es una sensación del todo tremenda: todo a tu alrededor se mueve a una velocidad cegadora, y no tardas mucho en deducir de que no tienes control sobre la situación. Simplemente avanzas a toda velocidad, pero conforme devoras metros vas cayendo en la cuenta de que estás totalmente vendido: una piedra, un movimiento en falso de los coches que adelantas -y que parecen ir parados- a tu derecha y adiós. La adrenalina elimina la sensación de peligro, pero no por mucho tiempo. De golpe y porrazo te das cuenta de lo fácil que sería morir, y levantas el pié del acelerador instantaneámente. Justo en ese momento termina City of refuge, y soy consciente de que he conducido a 190 durante unos 4 minutos. Pienso que estoy como una moto. No debería de hacer estas cosas. Pero hey, todos mis recuerdos han volado con la velocidad.

Practicamente he llegado a San Javier, localidad que no tengo el menor interés en visitar ahora mismo, así que doy la vuelta y vuelvo a conducir hacia Murcia. Suena Perfect Day de Lou Reed, y procuro ir despacio (a 140) mientras observo la caída del atardecer. Me pregunto por qué no ir a Cabo de Palos. O a La Ribera. O a Lo Pagán. O a la huerta. Todos ellos sitios muy interesante para mí, oiga. Parece que no me interesa, o que me da miedo, o las dos cosas. Prefiero conducir. Conducir es la huida definitiva. A ninguna parte.


anywhere ( 28/07/2008)
Imagen de anywhere

Grrrrrrrrrrrrr... pues no, es AL REVES. Una loa a lo que uno flipa conduciendo a toda hostia, lo que no excluye que de pronto te acojones, ¿vale?. El enemigo en casa...


 
Imagen de GomeZ

Pero qué es esto?!
un anuncio de la DGT y los peligros de la velocidad?!

:)

Yo no me llamo GómeZ


 
Imagen de anywhere

Maldito sea  el Levante. Y Dennis Hopper lo pasaba mejor que yo.


 
Imagen de plastic soul

 

 

Easy rider y al igual que tú, asándome de calor....(es lo que tiene el Levante) 

 

 

Plastic Soul Man


 

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.

xml
Sindicación de noticias en RSS

© 1999-2007 festivalesderock.com ®
opiniones y comentarios son responsabilidad de sus respectivos, fotos y covers © de sus autores.

Si quieres anunciar tu festival en esta web, envíanos un mail a publicidad@festivalesderock.com


fdr estilovirtual

 

entrar