Como siempre el público portugués se entrega a fondo y con pasión en los conciertos y en especial en este festival donde ni las inclemencias del tiempo les impide vibrar con la música. Este año la lluvia ha sido clemente con ellos y han abarrotado el recinto y sus instalaciones. La excelente zona de acampada repleta de servicios de todo tipo se ha visto llena de color con las diferentes pintas de las tribus que pueblan el festival. De muestra un botón…


