20 agosto, La Riviera, Madrid
Lleno absoluto en la sala La Riviera de Madrid para la despedida de los escenarios -otra vez- del grupo neoyorquino Stray Cats. Sesión intensa de rockabilly que nos hizo sudar a cubos y bailar como endemoniados. Para la ocasión se lucieron tupés imposibles y faldas con enaguas al más puro estilo pin up y burlesque. A la entrada toda una colección de Harley Davidson y demás modelos de chopper.
Toda esta parafernalia y estética rocker fueron un marco perfecto para la actuación de casi dos horas de Stray Cats. Que no se dejaron ni un éxito en el tintero. 18 miles to Memphis, Bring it back again, Lonely summer girls, Double talkin' baby, Fishnet stockings o Rock this town fueron coreadas en todo momento y en alguna de ellas se pudo ver al respetable bailar enloquecido. Por un momento nos sentimos como en Tupelo allá por los años 50, con una excelente banda sonora de fondo interpretada por tres monstruos a sus instrumentos. Brian Setzer -pegado a una Gretsch que parecía una extensión más de su cuerpo- y compañía se movieron como pez en el agua en un estilo musical que no tiene secretos para ellos y que interpretaron con devoción. Además se les vio en muy buena forma y entregados a fondo al chou con numerosos acercamientos al público y esforzadas verborreas en castellano. Todo un lujo y un clásico del buen rock and roll que se despidieron a lo grande de los escenarios españoles.
Stray Cats dicen (de momento) un "hasta luego" en su carrera musical. Nosotros volvemos a guardar la camisa de franela a cuadros "hasta la próxima".
Texto & fotos: GómeZ



Las chicas con rollo Pinup molaban mucho, pero el concierto en sí fuñe un tanto ladrillo, al menos en Murcia.
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