2 FEBRERO 2007, LOW CLUB , MADRID
Ginferno es un grupo de esos que no deja indiferente a nadie. Para bien o para mal, un concierto de estos madrileños es toda una experiencia. Su música, como si de una máquina del tiempo se tratara, consigue trasladarnos a los mejores ambientes cinematográficos. Ya pueden ser tanto de las pelis western del lejano oeste, como las mas terroríficas escenas de mitos del género como el Conde Drácula o Frankestein, pasando por sonidos mas surferos o psichobillys.
Todo tiene cabida en sus composiciones, lo que les hace un grupo difícil de clasificar: su sonido nace de una base netamente instrumental, compuesta por dos guitarras (Krater y Ariman), una de ellas haciendo las veces de bajo; energéticos y rabiosos gritos sin micro, pero milimétricos y correctamente encajados, y por último un batería (El Nene) sentado literalmente sobre el suelo, con la batería a dos palmos escasos del mismo. Todos ellos componentes de la formación original, a los que se les ha incorporado Kim: un sueco gigante de casi dos metros que, con su voz de ultratumba, aderezada con sus bailes espasmódicos contribuye a que sean aún mas originales, inclasificables y divertidos sus conciertos, si cabe.
Aprovecharon para presentar temas de su segundo largo Future Sex/Love Sounds (a la venta en febrero). Alhambra Porno Store, Get Chase, Fred Erik the Viking o Hot Bananas sonaron solidas y refrescantes junto a clásicos de la banda como Kwak Kwak!.
Es gratificante saber que un grupo español como Ginferno atesore tanta calidad y originalidad dentro del maltrecho panorama musical nacional actual, cada vez mas carente de nuevas ideas y propuestas.!!!larga vida a Ginferno!!!
Antes nos llevamos otra grata sorpresa con Dead Capo. Un cuarteto madrileño curtido en festivales de Jazz y bandas sonoras de películas y cortometrajes y con un directo impresionante. Guitarra, saxo, contrabajo y batería son más que suficientes para generar ambientes humeantes y convertir el Low Club en un cabaret repleto de gangsters y personajes de vidas rotas. Muy buenos.
Texto & fotos: Wetboy & GómeZ


