12 SEPTIEMBRE, AUDITORIO MURCIA PARQUE, MURCIA
El Segundo fín de semana del Lemon Pop se inició con un cartelazo que cumplió sobradamente las expectativas despertadas. Fiel a las señas de identidad sónica de este extraño festival, hubo de todo, cómo en botica: pop moñas, punk ramoniano, garaje, rock fronterizo y vieja gloria en buena forma. Con un par.
La joya de la noche fué BEN VAUGHN, un auténtico monstrúo en ésto de la música de raíces, dedicado a navegar por múltiples palos estilísticos de la historia del rock ´n roll americano, apoyado por una banda de campanillas y pegándole a la armónica y a su guitarra cómo un consumado maestro, bordando un concierto plagado de matices y atmósferas. Un lujazo verle por aquí. No muy lejos de nivel quedaron THE CHEEKS, que vomitaron un montón de pelotazos de garaje rock fiero, repleto de guitarrazos, órgano ratonero y la incesante actividad de su voceras, que se puso moreno a bailar y tocar las maracas.
ALONDRA BENTLEY sustituyó a última hora a Lydia Damunt y nos dejó boquiabiertos con su voz de terciopelo y su técnica vocal, que no creo que iguale mucha gente en la Península. Armada de guitarra acústica y buen gusto superó la competencia de los fuegos artificiales y nos dejó con la piel de gallina.
En un escalón inferior estuvieron las estrellas de la noche, THE WEDDING PRESENT, mito del indie británico de los 90. Comenzaron a toda velocidad con las guitarras emitiendo fuego para ir perdiendo fuelle progresivamente. Remontaron a última hora volviendo a tirar de los duelos a las 6 cuerdas. Enorme el look y presencia de su bajista, una mujer cargada de glamour y clase. El que tuvo, retuvo, pero les vendría bien plantearse el repertorio y tempo de sus bolos. SAMBASSADAUR ocuparon el imprescindible papel de grupo de pop sueco, tan en boga hoy en día. Inicialmente parecían otro-grupo-de-pop-inofensivo, conforme avanzaba su show aprecié un aspecto totalmente naif en sus inocentes canciones, cantadas dulcemente por una preciosidad rubia en camiseta de tirantes de tío. Un poco de ruido tímido sazonó algunas de sus postales sónicas. Divertidos.
La nota negativa corrió a cargo de LOS ACUSICAS, que ofrecieron un horroroso concierto que pretendía ser gracioso y acabó por ser un coñazo mortífero, falto de potencia, buenos temas y lastrado por la repetición del chiste de versiones con letra y música pertenecientes a dos temas míticos distintos. Una vez tiene gracia, cinco es una ladrillo.
Y así terminó (queda obviada la jornada del Sábado, con el insoportable sujeto de La casa Azul) la mejor edición celebrada hasta ahora del Lemon Pop, una auténtica institución en el mundo musical de Murcia. Un viejo colega que ha dejado los malos hábitos. Bienvenido sea.


