27 SEPTIEMBRE 2006, SALA HEINNEKEN, MADRID
La cantante de Lula nos desvelaba en una entrevista recientemente que detrás de sus letras sexualmente explícitas existe un temario romántico. Me pregunto si detrás del imaginario de Peaches existe algo similar. La provocación como esencia, la ruptura de tabúes clásicos y unas ganas por el cachondeo y la juerga componen su directo.
Hacia tiempo que el que suscribe no lo pasaba tan bien en un concierto de rock. Gracias al concierto de Peaches & Herms (el nombre de la banda que le acompaña en directo) en la sala Heineken de Madrid, disfrutamos de un espectáculo completito de rock, techno, hip hop, hardcore y electroclash todo en uno, aderezado con extravagancias varias.
Desde un enorme pene hinchable que más tarde se pincharía y Peaches solicitaría un "Penis doctor" entre el público (!!¿?!!), hasta un guiño a los legendarios Judas Priest al sacar una bicicleta rosa y cantar sobre ella (si Rob Haldford levantara la cabeza...). Infinidad de trapitos, collares, cazadoras, poses, guitarras, secuenciadores y aparatos electrónicos que andan solos a una señal de Peaches. Y un remate final en el bis en que se otorgaban medallas por lo bien que lo habían hecho y unos lingotazos de whisky para calentar el gaznate. Para Peaches la medalla y el lingotazo más grande, claro.
Pudiera parecer un circo, pero de fondo los temas hardcore (Rock Show, Hot Rod) con una solidez espectacular y los provocadores y gamberros AA XXX, Fuck the pain away, I U She, Operate... De su nuevo álbum (Impeach my Bush) escuchamos Tent in your pants, Downtown, Two guys for every girl o You love it.
La reina del electroclash arrasó en Madrid, al menos sobre el escenario, aunque viendo cómo se las gasta, no descartamos que algún garito de la ciudad sufriera a Peaches & Herms hasta altas horas, ¡un miércoles!
Texto & fotos: GómeZ


