19 de Febrero 2007, Copernico, Madrid
La gente bebía cerveza, hablaba y se movía, con no demasiado interés, mientras White Circle Crime hacía su trabajo en el escenario. El lunes 19 de febrero todos habíamos acudido al reclamo de The Blood Brothers y el aperitivo, aunque no estuviera mal, paso casi desapercibido.
Se va a continuar hablando, cada vez más y mejor, de estos chicos de Seattle. The Blood Brothers se ganaron más de un adepto esa noche y renovaron el carnet de fan del resto. Al salir de Copérnico, casi a las 12 de la noche, estabamos ya convencidos de haber asistido al directo de una banda que tendrá un nombre importante en el futuro, entre los respetables de un género que ofrece mucha morralla y muy pocos diamantes.
Arrancaron el concierto con Set Fire to the Face of Fire, ritmo pesado y fácil, digerigle y acertado. Después, a toda velocidad, sin tregua, como ametralladoras bien calibradas, dispararon temas tanto del reciente Young Machetes como de su primer LP, Crimes. Y si el tocino no tiene nada que ver con la velocidad, la rabia tampoco ha de reñirse con la calidad; al menos es lo que demostraron estos 5 caballeros, brutales pero sin renunciar a una limpieza (y riqueza) de sonido que algunos (los pesimistas-realistas) no esperabamos.
Si la combinación de voces de esta banda ya nos parece un acierto, y una grata salvajada, la batería ha de puntuar, como poco, doble. Todo tiene el lugar que le corresponde, el papel que requiere y la dosis preceptiva en cada tema, es el equilibrio necesario cuando uno se dedica a hacer caos musical, más melódico y menos brutote de lo que temiamos encontrarnos (mal acostumbrados estamos, oiga).
En definitiva, si no tienes el disco ya deberías hacerte con él, si
eres de los que no sólo se fija en el estilo musical sino el la calidad de los directos deberías ir a verlos y si tienes pocas esperanzas puestas en la música actual, ellos te darán una pequeña dosis de fe.



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