8-9 junio, estadio Butarque Leganés, Madrid
El Festimad Sur se resiste a descolgarse de las ligas mayores de los festivales más importantes de este país; a pesar de el fuerte batacazo que les supuso tener que abandonar su privilegiada ubicación en el parque del Soto de Móstoles, de los fuertes disturbios y actos vandálicos en el 2005 en Fuenlabrada, y del nefasto sonido de la plaza de toros cubierta de Leganés en 2006. Con la edición de este año la organización del festival mantiene el tipo a la espera de las vacas gordas. (Al menos en lo que a público se refiere). Y es que con un cartel con pocas bandas estelares para vender entradas, la asistencia de público fue más que aceptable.
Que Pearl Jam era el plato fuerte del festival es indiscutible. Los de Seattle ofrecieron su única actuación en España este año, y 20000 personas no dudaron en asistir a un concierto emotivo con un Eddie Vedder algo mermado de voz. Con una puesta en escena similar a la ofrecida el pasado mes de septiembre en el festival Azkena Rock, Pearl Jam desgranaron en hora y media clásicos como Alive, Porch, Animal o Black (presentada por Javier Bardem, que regaló a Eddie Vedder una botella de vino con la que éste brindo por la paz en repetidas ocasiones). Con un repertorio algo previsible y obsoleto, evocador de mejores tiempos pretéritos, las sorpresas llegaron con dos versiones en el segundo bis (o parada técnica para recuperar aliento y voz de Eddie Vedder). Baba O`Riley de los Who primero y Pet Semetary de los Ramones despúes dieron paso a Yellow Led Better, con la que la banda se despedía finalmente agotados por la intensidad de su actuación.
Antes asistimos al rock demodé de The Used, que tenían la difícil tarea de entretener a 20000 almas más pendientes de la llegada de Pearl Jam que de los insultos repetidos de su cantante y las insulsas melodías que conforman su música.
Los sonidos más duros fueron los protagonistas del viernes, donde, sin duda, Slayer pasaron por encima al resto de bandas (hubiesen hecho lo mismo con Pearl Jam de haber compartido escenario), demostrando una vez más que son la banda más salvaje y despiadada del momento. Con un Tom Araya más cercano al público que otras veces, las cerca de 10000 personas que asistieron al estadio Butarque de Leganés, comprobaron, atónitos primero y extasiados después, que los californianos siguen siendo los reyes del thrash metal. Reining blood, Angel of Death, South of Heaven o la impresionante War Ensemble (impresionante un rescatado Dave Lombardo a la batería para regocijo de los fans más acérrimos) dieron buena muestra de ello.
Devil Driver calentaban el ambiente horas antes con su heavy metal caduco aunque contundente, y sólo la postrera actuación de la banda de Móstoles Migraine, mantuvieron el tipo ante los californianos, aunque para entonces la mayor parte del público había hecho mutis. Deseamos a la organización del festival mucha suerte en futuras ediciones, ya que siguen apostando por un concepto de festival más cercano al público y no las mastodónticas propuestas que poco a poco van poblando el panorama festivalero patrio.
Texto & fotos: GómeZ
Gracias a V
pearl jam es pearl jam y no es justo que los pongan juanto trogloditas como Devil Driver o Slayer tokan muy bien pero no son compatibles los generos ni las canciones ....
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