19 octubre 2006, Sala Moby Dick, MADRID
"El mejor grupo de los ochentas en el siglo 21". Así se autodefinen White Rose Movement. Y posiblemente tengan razón a tenor de lo visto en la sala Moby Dick. Ofrecieron un concierto cargado de energía (a pesar de no haber dormido en 36 horas como nos confesaba la teclista Taxxi después del concierto) y buenos temas.
Mucho ojo a esta banda, que a pesar de su sonido retro y vetusta propuesta, dará que hablar por sus directos. Bajos sintetizados de corte punk-rock ochentero, guitarras saturadas de efectos chorus y flanger, teclados dignos de los Duran Duran más glam y de fondo un acémila llamado Ed a las baquetas. Todo el glamour que despliega la banda se compensa con los ritmos bailables y abrumadores del batería, que como él mismo nos confesaba: "Yo no soy músico, ¡soy el batería!". (.)
WRM tienen temas rompepistas como Girls in the Back, Love is a Number o Testcard Girl. Si además le añaden una pose muy estudiada y un look provocador, pues tenemos un concierto con el público bailando desenfrenado y poseido por el ritmo gamberro y divertido; y las primeras filas plagadas de féminas luchando por controlar sus explosiones hormonales. (Vale, sí, el cantante está bien. Servidor se queda con la teclista)
Mención especial al tema Cruella que hizo vibrar al público y volverlo loco. Impresionante final con un bis de un único tema Idiot Drugs y el bajista dando brincos como loco. Lástima que sólo tengan un disco y el repertorio sea reducido.
Texto & fotos: GómeZ



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