2 DE OCTUBRE, NAVE 8, ALICANTE
La periódica gira española de los DICTATORS pasó por Alicante. No resulta de extrañar que a los neoyorquinos les entusiasme tanto España, dado el entusiasmo que despiertan en su parroquia, que igual no es masiva, pero sí fanática. 200 feligreses de la iglesia original del punk rock neoyorquino se dieron cita el pasado Jueves para honrar uno de los mejores repertorios que puede uno echarse a las orejas, 30 años después.
No decepcionaron los de New York. Con un sonido demoledor -impresionante ver a Ross the Boss hacer rugir su guitarra un sonido tan tremebundo sin un mísero pedal- y Manitoba en su papel de Reverendo Colegón de toda la vida, hicieron disfrutar cómo niños al respetable. Arrancar con New York, New York y poner la sala patas arriba fué todo uno. A partir de ahí, hora y media de concierto repleto de acción guitarrera, coros contundentes, gimmicks escénicos variados, y, por encima de todo, un cancionero que vale su peso en oro. De The party stars now a Faster and Louder, pasando por Who will save rock ´n roll y resto de pelotazos sónicos contenedores de todo lo que debe de poseer una buena canción de rock ´n roll: distorsión, contundencia, melodía, estribillos coreables a pulmón.
Y si la historia no fué justa con ellos, todavía pueden permitirse el placer de ver a la sala entera botando y bailando cómo si les fuera la vida en ello. Lo mismo da que a Andy Shernoff le falte pelo y que se rumoree que se odian. Grandes perdedores del punk rock neoyorquino, pero orgullosos portadores de clase, poder y fiereza, brillando con luz propia después de 3 décadas. Esperemos que giren por muchos años por aquí.


