26 octubre, Palacio de los deportes, Madrid
El comentario más oído antes del concierto de Nacha Pop en el Palacio de los deportes de Madrid era: "a Antonio Vega le quedan dos telediarios" o "es el grupo más emblemático de la movida". Pues ni una cosa ni la otra. Antonio Vega está muy mal, sí, pero sólo físicamente. Con chepa y todo y continuos comentarios de Nacho García Vega del tipo: "qué bien te veo" se marcó los mejores momentos de un concierto en el que la nostalgia fue el leit motiv, a pesar de que se empeñaron en que "no es sólo un concierto para el recuerdo".
Tampoco creo que fuesen el grupo más emblemático de la movida. Tal vez sí uno de los más políticamente correctos. Por ahí andaban Derribos Arias, Golpes bajos, Radio Futura, Aviador Dro, etc..., pero claro, estos no tenían temas como La chica de ayer, Vístete o Lucha de Gigantes, que supuso uno de los múltiples momentos mechero del show.
Nacha Pop se lo han montado muy bien en este come back para la ocasión. Han dado un baño de formol a Antonio Vega y tirando de nostalgia, una buena campaña de promoción y marketing y una espectacular puesta en escena, los han vuelto poner en el candelabro de cara a los expositores de cds y dvds del Corte Inglés en estas navidades. Aunque aseguran que han vuelto por romanticismo, claro.
Eso sí, para la ocasión han reclutado a un pedazo de banda que proporciona momentos de rock y pop de alta calidad y aseguran un background musical y un cierto lavado de cara a unas canciones que no envejecen del todo bien.
La encargada de calentar motores fue Vicky Gastelo con su banda, y aprovechó la excelente oportunidad para presentar su disco Ahórrate las flores. Pop delicado, bello y valiente, que tuvo la merecida recompensa de los aplausos cuando la mayoría del público se aglomeraba ante las barras.
Texto & Fotos: Gómezado de cara a unas canciones que no envejecen del todo bien.
La encargada de calentar motores fue Vicky Gastelo con su banda, y aprovechó la excelente oportunidad para presentar su disco Ahórrate las flores. Pop delicado, bello y valiente, que tuvo la merecida recompensa de los aplausos cuando la mayoría del público se aglomeraba ante las barras.
Texto & Fotos: Gómez


