24 NOVIEMBRE 07, LOW CLUB, MADRID
Los conciertos a las 9 de la noche mantienen el encanto de al menos una hora de precalentamiento y como mínimo otras tres de frenetismo y masificación. Las fiestas con tres conciertos incluidos, desde las 9 de la noche necesitan una programación con mimo, y unos artistas invitados de postín.
Así se cocinó la segunda edición de Low Club on Stage, en la sala Heineken de Madrid.
El siguiente gran reto era no decepcionar a nadie. Adaptarse a una multitud que venía a una fiesta, a la presentación de trabajos nuevos, a divertirse, a bailar y a pasar, sobre todo, un gran rato. Lo consiguieron durante 7 horas, pensadas más o menos así:
- 9:30 y Love of Lesbian salían desde luces rojas, muy arropados por un público que ya les quiere, y tenían ganas de escuchar el primer directo del Cuentos Chinos para Niños del Japón en la capital. Correctísimos y más despeinados que hace un par de años -cuando se les vió por aquí, por última vez- repasaron los temás más imantados del nuevo disco, y nos dejaron disfrutar joyas del Maniobras de Escapismo, como 'Marlene, la vecina del artico' o 'Houston, tenemos un poema'.
Los catalanes estaban radiantes, disfrutaron y agradecieron las ganas de todos los que allí estábamos. Lo demostraron con sonidos muy rotos y divertidos. Con disfraces, congas y photo-finish. Bravísimo por ellos.
- Facto Delafé y Las Flores Azules, con su segundo álbum bajo el brazo, La luz de la mañana, ante un público que les aclamaba y les cantaba, saltaron al escenario, y en un minuto todo eran luces de colores, globos y confeti. Bases ritmicas a ratos más cerca del funk que del hip-hop, letras a ratos sólo susurradas, y Helena, a la parte fina de cada estribillo, apuntando la calidez de cada tema.
Parecen no sonar a nada viejo, y a lo nuevo moviéndose entre bases que resisten coqueteos con el soul y una puesta en escena conciliadora y familiar. Era evidente que muchos de los allí convocados, estaban esperando este momento de la noche. Ellos también lo sabían.
- Delorean. Vaya con los muchachos. Podríamos rescatarlos de ese pequeño gran saco de músicos jóvenes e independientes, que mantienen en firme sus apuestas musicales, hasta el final. Porque ellos sí lo han hecho. Y además, son de los buenos.
Hacen música muy bien, inundan el escenario de energía y han sabido absorver fielmente sus influencias para, sin copiar, afilar técnicas y resultar con sonidos fuertes, vitaminados, electrónicos y devastadores. Van ganando en tablas, y su publico, fiel, lo sabe. Estos chicos, no han hecho más que empezar.
Sobra decir, que entre cada uno de estos "platos fuertes", DJs residentes del Low Club amenizaron las esperas, y dieron rienda suelta a los platos tras el último concierto. Dorian DJ (sí, también Delorean Crew), Homeboy y Pin Pon.
Dudo mucho que se dejaran demasiado margen en taquilla, y no será dificil preveer que la 3ª edición será todo un éxito, como la segunda.



Menos mal que fue en la Heineken. Ehm... define infierno! ;)
Yo no me llamo GómeZ
Enviar un comentario nuevo