Sábado 27
El Festimad Sur arrancó su edición del 2006 con el metal más crudo de Tool. Una apisonadora de gran tonelaje que dejo con la boca abierta a más de uno. Hora y media repasando los temas clásicos como Schism, Ænema, Part of me o Sober junto a la presentación de los nuevos temas de su último álbum 1000 days.
Con un sonido digno del espectáculo que ofrecían y de un montaje visual espectacular que proyectaba algunos de los vídeos de sus temas,Tool demostró que la espera bien ha valido la pena. Los riffs imposibles de Adam Jones volvieron loco al personal que coreaba los temas bajo el estruendo de la batería de Danny Carey, que llevaba su habitual set de batería de más de 25 piezas de percusión. También para volverse loco. Todo este muro sónico se completaba con el bajo de Justin Cancellor, que aporreaba las cuatro cuerdas con furia inusitada en un alarde del mejor rock progresivo y, a veces, hasta sicodélico. Para completar semejante combinación, el vocalista Maynard James Keenan dirigía la orquesta con mucha entrega y con un look a lo Travis de Taxi Driver que enfatizaba la imagen oscura y combativa de las letras y música de la banda.
Tool se encontraban inusualmente entregados a su público. Siguieron el juego al público y la complicidad que se creo propició que el posible bis se convirtiera en unos minutos con la banda dando las gracias al público a cara descubierta. Un lujazo.
Antes, los estadounidenses Deftones tardaron una hora en desgranar sus famosos medios tiempos bajo un sonido que rozaba el suspenso. Sin embargo dejaron para los últimos veinte minutos sus piezas más contundentes para dejar un sabor agridulce de lo que podía haber sido un concierto mucho más intenso y emotivo. Bajo la terrible acústica de la Cubierta de Leganés se oyeron temas como Hexagram, Minerva, la potente Back to school o My own Summer. Habrá que seguir esperando a un emplazamiento que les haga algo más de justicia.
Domingo 28
En la segunda jornada del Festimad Sur 2006 se solventaron algunos de los problemas de sonido. El plato fuerte eran Alice in Chains, y a pesar de una afluencia de público algo menor respecto al día anterior (hay que mejorar el sistema de adjudicación de entradas) los de Seattle dieron un conciertazo arropados por un público que no echó en falta al desaparecido Layne Staley (al que dedicaron un emotivo momento). En su lugar estaba William Duvall (del grupo Comes with the Fall), que ya había girado con el guitarrista Jerry Cantrell en su gira en solitario.
Alice in Chains dieron buena cuenta de todos sus clásicos, Get Born Again, Angry Chair, What the hell have I, Again o Would? y también presentaron algún adelanto de un próximo disco.
Poco antes habíamos asistido a la descarga a tropel de un sexteto de acémilas salidos de Suecia. Soilwork practican un death metal que por salvaje resultó divertido. Prueba de ello fue el público que no paraba de bailar con los temas de esta banda algo desconocida en nuestro país, pero que ya cuenta con siete discos en su haber. La mezcla de riffs heavys al estilo más clásico junto con las voces más broncas y hardcoretas del vocalista daban un resultado curioso que recordaba a Machine Head o Pantera. Hubo pequeños destellos muy interesantes que nos recordaban a grupos como Pist On, pero puro espejismo, pues a continuación ponían patas arriba el recinto con temas salvajes que llegaban a rozar el speed metal. Lo dicho, muy divertidos.
En cuanto a la representación patria en el festival, disfrutamos del concierto de los madrileños Zoo, que con su primer disco homónimo mostraron que también se puede hacer buen rock en este país. Sin embargo hay un detalle que nos llamó la atención. Más allá de las diferencias evidentes a nivel músical, hay algo de lo que aún carecen tanto las bandas patrias como de los organizadores de eventos. Me explico: ¿Qué coño hacen Zoo recogiendo su equipo en un festival como Festimad?. En fin... nos queda mucho que aprender.
Por otro lado también está la escepcional oportunidad que se otorgó a los grupos ganadores del concurso de grupos noveles de tocar en un evento de las características de Festimad. Así como a diversos artistas de otras disciplinas, como la performance que vimos en el exterior de la plaza. Una especie de tragedia griega con un robot casero incapaz de mantenerse en pie como decorado.
Este año Festimad ha tenido una edición de transición en busca de un lugar más propicio. Esperamos que pronto encuentre ese lugar que se merece un festival que nos ha brindado algunos de los mejores grupos de rock que han pasado por este país.



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