5 NOVIEMBRE 06, GARAJE, MURCIA
Los conciertos de rock ´n roll se han convertido en un desmedido ejercicio de pirotecnia audiovisual, egomanía, poses y excesos de todo tipo, en general huecos y carentes de emoción -por ejemplo, Muse en su reciente gira -. Así que ver a JONATHAN RICHMAN en directo hoy en día resuta una experiencia super refrescante, rara avis de un arte que se va perdiendo.
Ya no surgen tipos como este; su concierto en Murcia tuvo algo de reunión de amiguetes, todos riendo, coreando y pasándolo bien, al ritmo de una guitarra y una batería básica. También un par de focos... nada más le hizo falta al inigualable trovador, dedicado a desgranar tonadas del todo delirantes y divertidísimas, en un castellano (?) que no se como describir, la verdad. Por ejemplo, la sublime Vampiresa (vampiresada), la clásica Pablo Picasso (nunca tuvo un fracaso) o Tengo una Novia (que no me la esperaba), muy celebrada por el público.
Además, tuvimos absurdos monólogos, bailes imposibles -mientras esgrimía un cacharro percusivo que meneaba con entusiasmo- y un maravilloso final con sus ejem, éxitos I was dancing in the lesbian bar o The Road Runner, canciones que cobran un significado especial al observar a este inexplicable sujeto, con su careto de alucinado, una simpatía desbordante y una enorme capacidad para hacer el ganso: su solo de guitarra virtuoso, mientras ponía unas caras inenarrables, buena muestra de ello. Al tiempo , su colega Tommy Larkin le daba al cajón y tocaba ritmillos simples, observando con aire impasible el show de Juanito...
La cosa terminó con una propina de lujo, Down In Bermuda y Springtime in New York. Ovación y vuelta al ruedo de un publico rendido. Si pasa por su ciudad no se lo pierdan. Genio y figura...
Texto y fotos: Anywhere.



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