30 mayo, sala audio, murcia
Cómo si de una película de Ciencia Ficción barata se tratara se desarrolló la entrega de los Premios Rendibú: el público sentado en el suelo cenando raciones frías en semioscuridad, las paredes cubiertas de pantallas que vomitaban imágenes de videoarte (?) y cortos de todos los tipos y pelajes, aunque más bien parecían viejas postal



