MOBY DICK, MADRID, 8 DE MARZO
Las puertas del Moby Dick, el sábado pasado a eso de las 21 30, estaban prudencialmente poco ocupadas. Por gentes que se conocen poco, que esperan, que se mezclan con Nisei y las pruebas de sonido de Nueva Vulcano.
Escasos quince minutos después Nueva Vulcano rompe con el silencio y mete prisas a los que dudan fuera.


