7 DE JUNIO, ESTADIO OLIMPICO MONTJUIT, BARCELONA
Cuernos rojos en la noche. Miles de apéndices fluorescentes -que portaban ufanas las legiones de fans- iluminaron el recinto a las 22,00 horas, cuando las luces se apagaron y dió comienzo el ansiado ritual rockista de uno de los últimos dinosaurios vivos de la historia del rock ´n roll.











